Tengo una contractura ¿Utilizo calor o frío?

Tengo una contractura ¿Utilizo calor o frío?

Una de las principales consultas en el mostrador de la farmacia son los dolores, en particular dolor de rodilla y espalda.

 

La persona con dolor llega a la farmacia cuando no puede más y, habitualmente, suele pedir algún tipo de crema y/o analgésicos.

Pero, ¿sabías que es tan efectivo o más utilizar frío/calor en la zona?

 

Y si tengo dolor…¿Qué aplico? ¿Cuando aplico frío? ¿Y calor?

 

Los dolores más habituales en España, según el Barómetro del Dolor 2017 de GSK-Voltadol, son el dolor de espalda, cuello y lumbares, que afectan a un 37% de la población.

 

Este tipo de dolores disminuye la calidad de vida y el bienestar emocional de quien lo sufre, y en algunas ocasiones, limita la movilidad de la persona.

 

3 de cada 4 padres tienen menos paciencia con sus hijos cuando sienten dolor

 

La relación entre el dolor y el trabajo también se ve afectada. En este caso, ocurre un poco como el dicho del huevo y la gallina:

 

¿El dolor afecta al trabajo o el trabajo es la principal causa del dolor?

dolor frío y calor

 

Los españoles han faltado al trabajo una media de 3,1 días en el último año debido al dolor. Aunque a priori parece que no es mucho, esto supone unas pérdidas de hasta 5.6 billores de euros.

 

Hoy vamos a aprender cuando y cómo utilizar calor y/o frío.

 

 

Frío : Si el dolor es reciente.

 

 

En las primeras 48 horas desde que ha aparecido el dolor, pon hielo en la zona donde sientas molestia.

La utilización de frío o crioterapia, logra un doble efecto: los vasos sanguíneos se cierran y desciende la temperatura local.

Con la reducción del aporte sanguíneo disminuyen los agentes productores de la inflamación, aliviando progresivamente el dolor.

 

Al aplicar frío, reducimos la inflamación

 

 

¿En qué casos utilizar frío?

 

Aplica frío sobre un esguince, torcedura, sobrecarga, fractura, golpe, luxación e inflamaciones tipo tendinitis.

El frío disminuye la inflamación e hinchazón, calma el dolor, reduce la contractura muscular y favorece la recuperación.

Es mejor si se utiliza después de los ejercicios o actividades que produzcan dolor.

 

¿Cómo utilizo el frío?

 

Para aplicar frío sobre la zona afectada, utiliza una almohadilla fría. Pueden ser bolsas de gel, congeladas previamente en el congelador de casa, o las bolsas de hielo desechables, que se congelan al apretarlas y son de un solo uso.

Puedes utilizar cubitos de hielo para masajear la zona, nunca en contacto directo el hielo con la piel.

Si el dolor es en la planta del pie, es muy efectivo congelar una botellita pequeña de agua y hacerla rodar por debajo del pie.

El frío puede utilizarse 2-3 veces al día durante 30 minutos cada vez.

Si el frío te ayuda con tu dolor, no es necesario que cambies a poner calor después de 48 horas o que alternes frío y calor.

 

Cuándo no usar hielo:

 

  1. Inmediatamente después de realizar actividad física.
  2. Si el área donde vas a aplicar el hielo está adormecida.
  3. Cuando el dolor involucra un nervio.
  4. Si hay hipersensibilidad al frío
  5. Si compromete la piel: ampollas, quemaduras, heridas abiertas.
  6. En enfermedades vasculare y disfunciones del sistema simpático.

 

Calor: Si te duele hace días

 

 

La termoterapia, o utilización de calor para calmar dolores y/o molestias, se utiliza entre 34-36 grados.

El calor dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación, aliviando así el dolor y recuperando la movilidad muscular y articular.

Es adecuado para calmar inflamaciones y mejorar la rigidez muscular, porque logra aumentar la elasticidad del tejido.

 

El calor relaja los músculos y reduce molestias

 

 

¿En qué casos utilizar calor?

 

Aplica calor si sufres una contractura, rigidez o dolor muscular después de 48h tras la lesión. También puedes aplicar calor para los dolores viscerales, como los provocados por la menstruación, cólicos y gases.

Va a favorecer el aporte de sangre y aliviar la contractura.

La termoterapia también es conveniente en caso de un malestar recurrente o dolores crónicos (como la artritis). En esta clase de patologías como artritis/artrosis el calor es adecuado para combatir rigidez y facilitar el poder levantarte de la cama.

El calor también puede utilizarse para preparar el músculo a la hora de hacer deporte. En la farmacia puedes encontrar cremas preparadas que aportan calor a los músculos y son muy efectivas, como Physiorelax Ultra Heat.

 

¿Cómo utilizo calor?

 

El calor puede aplicarse en la zona afectada con bolsas de gel, la misma que antes congelábamos en el congelador, o bolsas de semillas calentadas en microondas o, si se especifica en el embalaje, en el horno.

Tras aplicar el calor, cuando notes que la bolsita empieza a enfriarse, retírala y tapa la zona con un paño para retener el calor.

Una buena opción son los parches de calor, que se adhieren a la piel y aportan calor durante 16 horas, como son los parches de Thermocare. Al abrir el envase y quedar el parche en contacto con el oxígeno, se activa el calor del mismo.

 

Cuándo no usar calor

 

  1. Después de la actividad física: siempre se utiliza antes.
  2. Si el área afectada está adormecida.
  3. Si hay herida abierta o quemadura.
  4. Inmediatamente después de una lesión grave
  5. En personas con cardiopatía, inflamaciones agudas del aparato locomotor y en personas que toman anticoagulantes.

 

Y, vuelvo a repetir: Si el frío te ayuda con tu dolor, no es necesario que cambies a poner calor después de 48 horas o que alternes frío y calor.

 

En cualquier caso, si dudas entre alternar calor y frío, puedes probar a sumergir una articulación primero en agua caliente y después, en agua fría, para volver a sumergirla nuevamente en agua caliente. Si esto te ayuda a aliviar el dolor y molestar, puedes alternar frío / calor.

 

 

Bibliografía:

https://www.healthychildren.org/Spanish

https://es.gsk.com/

https://www.sefac.org

Introducción a los Aceites Esenciales

Introducción a los Aceites Esenciales

¿Qué son los aceites esenciales?

¿A qué deben su éxito?

Hoy respondo a las preguntas habituales sobre aceites esenciales.

 

Antes de nada, voy a resolverte la duda que siempre surge en cuanto hablamos de “aceites esenciales”….pero eso ¿Qué es? ¿qué significa que sea quimiotipado? ¿De dónde salen los aceites?

El éxito de los aceites esenciales se debe a su alta concentración en principio activos, velocidad de acción, fácil aplicación y seguridad. Hablo de seguridad, ya que los aceites esenciales han de ser siempre quimiotipados o clasificados en quimiotipos, esto es, se conoce de ellos todas sus propiedades y beneficios, así como sus posibles efectos nocivos.

Os pongo un ejemplo de aceite esencial quimiotipado de la especie Romero:

  • Romero Alcanfor: Actúa como relajante muscular.
  • Romero Verbenona: Actúa como mucolítico y cicatrizante.
  • R. Cineol: Actúa como antiviral.

Los aceites son eficaces en numerosos y distintos dominios: un mismo aceite puede tener varios usos. Por ejemplo, el aceite esencial de eucalipto azul es un potente antiinflamatorio y analgésico al aplicarse de manera tópica y, debido a que su estructura análoga a la Citronela,  funciona también como repelente de mosquitos.

La marca Pranarom tiene más de 120 especies definidas a día de hoy, actuando en campos tan diversos como patologías víricas, bacterianas y parasitarias con independencia de los órganos a los que afecten, afecciones inflamatorias y dolorosas de músculos, tendones, articulaciones…pero también los trastornos vinculados a disfunciones del sistema nervioso.

 

¿Cómo se obtienen?

 

Para conservar y obtener la totalidad de los principios activos, y no sólo su olor, los aceites esenciales se obtienen por destilación en vapor de agua de las partes más concentradas de las plantas. Estas estructuras son las puntas floreadas, frutos, hojas, madera, raíces o corteza.

Distinguiremos a los cítricos denominándolos esencia y no aceite esencial, debido a que no se ha producido el mismo tipo de destilación: se obtienen a partir de la cáscara fresca de los mismo y no de la propia fruta en sí.

Explicado de una manera sencilla, la destilación por vapor de agua consiste en hacer pasar el vapor de agua a través de una cuba llena de plantas aromáticas. Este vapor, enriquecido con el aceite esencial, se condensa produciendo un líquido con dos fases distintas: el aceite esencial flotando sobre el agua de destilación.

Este procedimiento es único y diferente para cada especie de planta aromática.

 

 ¿Por qué son tan eficaces?

 

Los aceites esenciales son lipófilos y de bajo molecular: atraviesan la membrana muy fácilmente. Esto hace que penetren al torrente sanguíneo de nuestro cuerpo y se consiga una acción muy rápida.

¿Una prueba? Aplica unas gotitas de aceite esencial de eucalipto radiado en la planta del pie, espera una media hora y, a continuación, sopla a la cara a alguien para que pueda confirmar que tu aliento huele a eucalipto.

Vamos a distinguir entre aceite esencial puro y producto acabado:

  • Aceite esencial puro: Es el aceite puro para utilizar diluido en un medio (aceite vegetal, crema, miel, terrón de azúcar y/o agua en difusor). Cada aceite esencial nos permite personalizarlo para cada persona y síntoma o patología. Tendremos todos los beneficios del aceite esencial pero también la toxicidad del mismo si se utiliza incorrectamente.
  • Producto acabado: Se trata de un conjunto de aceite esenciales puros, en distintas proporciones, para ser utilizados para una patología concreta. De esta manera, utilizamos la sinergia de varios aceites puros para combatir los síntomas y dolencias pero sin los peligros de sus efectos adversos.

Los productos acabados ya contienen aceites vegetales, de manera que están listos para ser utilizados. Vienen envasados de la manera más sencilla para su uso. Por ejemplo, para las dolencias musculares y articulares tenemos la línea Aromalgic.

Aquí os presento el formato roll-on, para ser aplicado mediante masaje gracias a su cabezal de roll-on. En el caso de dolores más fuertes e, incluso con lesión, podemos aplicar Aromalgic en spray.

Pero esto lo dejaré para otro blog 😉

 

aceites esenciales

Roll-on Aromalgic

 

 ¿Cómo los utilizo?

 

Los aceites pueden utilizarse en estado puro mediante tres vías: inhalación, cutánea y/o vía oral.

Para utilizar los aceites han de vehiculizarse, esto es, diluirse en toda proporción en aceites vegetales u otros excipientes grasos, como cremas o ceras.

Es cierto que, cuando comenzamos a utilizar aceites esenciales, parece muy complicado pero en seguida te parecerá sencillo y fácil de usar e incluso de combinar aceites puros entre sí para fomentar un efecto. Eso sí, utilízalos siempre con precaución,  ya que no todos los aceites esenciales pueden utilizarse en todas las vías de administración.

 

 

  1. VÍA CUTÁNEA / TÓPICA

 

Muchos de los aceites esenciales y, en particular los productos acabados, pueden aplicarse en vía tópica.

Si utilizamos aceite puro, tenemos que diluirlo en un aceite vegetal, aceite de oliva, una crema hidratante o una crema específica para  fomentar sus propiedades.

Por ejemplo, el aceite esencial de Gaulteria se utiliza para los dolores musculares y articulares. Podemos utilizarlo con un aceite y masajear la zona o bien, podemos aumentar el efecto de una crema antiinflamatoria que tengamos, como puede ser el archiconocido Voltadol. En este caso, echaríamos dos – tres gotas en una nuez de Voltadol y aplicaríamos mediante un masaje en la zona afectada.

Son muy pocos los casos en los que se pueda aplicar un aceite en estado puro. Consúltanos siempre antes de aplicarlo si tienes dudas.

 

  1. VÍA ORAL

Algunos de los aceites esenciales muestran excelentes resultados tomados por vía oral. Recuerda que siempre han de tomarse diluidos o vehiculizados. En esta vía, suele utilizarse miga de pan, sirope de arce, terrón de azúcar de caña y/o cucharadita de miel.

Descarta mezclarlos con agua, ya que al tratarse de un aceite nunca llega a mezclarse con el agua, quedando en la superficie de esta y, en la mayoría de casos, adherida al vaso.

Al diluir el aceite esencial e introducirlo en la boca, será absorbida por vía sublingual (por la circulación sanguínea bajo la lengua) y distribuidas por todo el organismo.

 

  1. VÍA INHALADA

 

La vía inhalada podemos llevarla a cabo de dos maneras: mediante difusor o aplicando el aceite puro en nuestras muñecas e inspirando profundamente. Esta segunda aplicación se suele utilizar para conseguir un estado de serenidad, como en el caso de lavanda o mandarina, o bien combatir mareos en el coche, con esencia de limón.

Los difusores emiten, durante un tiempo determinado, la esencia al medio mediante ultrasonidos. Son muy conocidos los típicos quemadores de aceites, pero con un quemador solamente conseguiremos el olor del aceite, ya que al quemarse se pierden sus propiedades y por tanto, la funcionalidad del aceite.

Al ser moléculas aromáticas volátiles, permanecerán en el ambiente por horas, pudiendo así aprovecharnos de todos sus beneficios.

 

¿Cómo elegir un aceite esencial puro?

 

Para elegir un aceite esencial puro, exige que sea:

  1. 100% natural. Que no incluya sintéticos
  2. 100% íntegro. Obtenido por destilación completa
  3. 100% puro. No debe incluir mezcla de aceites
  4. Etiqueta con información de especie y subespecie, lo que indicará que está quimiotipado.

 

 

¿Conocías los aceites esenciales?

Si te ha quedado alguna duda sin resolver, deja tu consulta en los comentarios.

Aftas bucales

Aftas bucales

Las aftas bucales son un tipo de lesión que, a casi todos, nos ha afectado en algún momento a lo largo de nuestra vida.

Hoy en el blog hablamos de estas pequeñas llagas tan molestas: Las Aftas.

 

 

Las aftas se presentan hasta en un 50% de la población. Se consideran la alteración bucal más frecuente, junto a las caries.

Se las conoce por diversos nombres: llaga, úlcera oral, úlcera aftosa, afta bucal, estomatitis infecciosas, etc.

 

¿Qué son las aftas?

 

Las aftas son pequeñas llagas o úlceras superficiales que están provocadas por la erosión de la mucosa. Son lesiones benignas no contagiosas que resultan muy dolorosas. Suelen curarse en unos 10 días, según su tamaño y localización, sin dejar cicatriz.

Comienzan con un leve picor y una protuberancia roja. Seguidamente, aparece la úlcera abierta de un color amarillento o blanco pasando a grisáceo con un borde rojo, justo antes de comenzar a curarse.

Por lo general, las aftas bucales aparecen en la base de las encías, la lengua, la superficie interior de las mejillas, en el velo del paladar o en la parte interna de los labios.

Habitualmente son lesiones de pequeño tamaño.

En el caso de tener un tamaño más grande de lo normal, tardasen en curarse varias semanas, fuesen acompañadas de pérdida de apetito y bajada de peso… no dudes en consultar con un dentista o estomatólogo.

 

¿Por qué aparecen?

 

El causante de las aftas es, a día de hoy, un desconocido. Aunque se sabe que existen varios factores que pueden favorecer la aparición de las aftas bucales, sigue siendo un misterio sin resolver porque algunas personas las padecen continuamente (me uno a este grupo…) y otras, casi nunca.

Por lo general, se tratan de factores hereditarios, problemas inmunitarios, alimentarios (falta de hierro, ácido fólico y vitamina B12), emocionales o por desequilibrios hormonales.

Los factores más comunes causantes de la aparición de estas pequeñas llagas son:

  1. Arreglos dentales
  2. Limpieza dental agresiva
  3. Mordisco en la lengua o mejilla. Muy común cuando estamos comiendo o durmiendo.
  4. Rozadura: ortodoncia, cepillo.
  5. Al comer alimentos muy calientes, bebidas ácidas.
  6. Intolerancias alimentarias
  7. Estrés y/o pocas horas de sueño
  8. Reflujo gastroesofágico
  9. Mujer: las mujeres son más propensas a tener aftas que los hombres.

 

¿Es lo mismo un afta que un herpes labial?

 

Vamos a diferenciar entre un afta, herpes labial, leucoplasia y cadidiasis.

  • Las aftas bucales son pequeñas úlceras dolorosas, de color blanco con el borde rojo. Una de sus características es que son recidivantes, esto es, reaparecen al cabo de un tiempo. Aparecen dentro de la boca y, aunque no se conoce su causa exacta, hay factores que las formentan como el estrés, alergia, cambio emocional, etc.
  • El herpes labial o boquera/calentura se manifiesta como un grupo de diminutas ampollas que aparecen en los labios o zonas cercanas, como el mentón. Está causado por virus, por lo que una vez que la persona se ha infectado con el virus, permanecerá en el cuerpo y, por tanto, puede volver a aparecer el herpes.
  • La leucoplasia es parecida a un afta, con una textura más espesa y blanquecina. Suele aparecer en el interior de la mejilla, encías o lengua. Esta relacionada con fumar, mascar tabaco o morderse la propia mejilla. Un 5% de los casos se convierte en cáncer.
  • La candidiasis es una infección provocada por el hongo Candida abicans y se caracteriza por la aparición de unas placas de color amarillo o rojo en la superficie de la boca.

 

¿Cómo tratar las aftas de forma natural?

 

En primer lugar, te recomiendo evitar alimentos calientes, condimentados, picantes o muy ácidos, porque van a provocar más dolor en la zona del afta.

Hay distintas vías y remedios para curar las aftas, pero el objetivo es único: se busca proteger la llaga, aliviar y disminuir el dolor e inflamación y evitar infección.

Uno de las más conocidas consiste en utilizar enjuagues de agua y sal. La sal es un potente antiséptico fácil y barato de conseguir. También se puede utilizar bicarbonado sódico o untar la herida con agua oxigenada.

 

 

Aromaterapia: la cura definitiva

 

La aromaterapia científica ofrece soluciones para el tratamiento de las aftas bucales mediante la utilización de determinados aceites esenciales, tanto puros como combinados en un producto acabado. Si no sabes qué es un aceite esencial, cómo se utiliza y sus principales propiedades, te lo explico aquí.

La mezcla de aceites esenciales puros con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antiinfecciosas en adecuadas proporciones contribuye a conseguir dicho efecto. Estos aceites son árbol de té, palmarosa, clavo, laurel y menta piperita.

Aplicar todos los aceites esenciales puros a la vez puede resultar complicado. Por ello, existe un producto acabado que los contiene todos en su justa proporción: BUCCAROM.

Buccarom es un gel con propiedades calmantes y reparadoras que contribuye a una higiene bucal óptima: la sinergia de aceites esenciales que componen este gel actúa en conjunto para proteger la boca y calmar las zonas sensibles, favoreciendo el poder reparador de la piel.

 

 

¿Cómo utilizo Buccarom gel?

 

Puedes utilizar este gel de dos maneras:

  1. Uso Local:

Aplicar una pequeña cantidad de gel directamente sobre la zona a tratar, en este caso el afta, cuatro veces al día. No enjuagues la boca ni bebas o comas durante la hora siguiente.

2.Higiene diaria:

Deposita una dosis de gel en el cepillo de dientes, otra dosis de dentífrico y cepilla los dientes, sin agua. Al terminar, enjuaga la boca bien.

 

 

Buccarom gel de Pranarom

 

¿Qué contiene Buccarom para ser tan eficaz?

 

Buccarom gel es un producto acabado de la marca Pranarom.(Más información aquí, en mi último blog)

Contiene aceites esenciales puros y naturales:

Árbol de té y Palmarosa. Eliminan bacterias, virus y hongos de la cavidad bucal.

Laurel y Clavo. Contribuyen a la acción antiséptica y ejercen un efecto analgésico y calmante muy rápido.

Hinojo y Jengibre. Analgésico y antiinflamatorio.

Menta piperita. Aporta un frescor duradero.

Katafray: analgésico y reparador de la piel.

 

Opinión y experiencia personal.

 

Recomiendo este producto no sólo como farmacéutica, sino como paciente que sufre aftas día si y día también.

He probado prácticamente todo lo que hay en el mercado (colutorio, spray, gel de ácido hialurónico, aloe vera, vitamina E, corticoide…). Todos estos preparados funcionan al momento: alivian, sobretodo a la hora de poder comer y hablar. Pero nada más, al cabo de una hora, el afta vuelve a doler.

En mi opinión sincera, Buccarom funciona desde el primer uso. Lo he probado tanto en aplicación tópica como en cepillo de dientes: el afta deja de doler, cicatriza antes y, al utilizarlo en el cepillo de dientes con dentífrico, tarda más en aparecer.

Lo he probado tanto en mí como en pacientes y familiares y el resultado es unánime.

y tú, ¿lo has probado?