Ácidos exfoliantes: AHA y BHA

 

Los Alfahidroxiácidos (AHA) y los betahidroxiácidos (BHA) son exfoliantes químicos que eliminan la acumulación de células muertas en la superficial de tu piel, dejándola más suave.

La exfoliación es necesaria para tratar los signos de envejecimientos, unificar el tono de la piel, combatir las manchas y el acné. Estos dos ácidos hidratarán la piel, minimizarán las líneas de expresión y estimularán la producción de colágeno para proporciona una mejor textura y firmeza de la piel.

 

Colágeno, melanina…me suenan, pero ¿qué son exactamente y dónde están en mi piel?

 

Antes de nada, hablaremos primero un poquito de la piel.

La piel tiene dos capas: la más superficial o epidermis y debajo de esta, la dermis.

La epidermis es la capa más extensa y delgada de la piel. Se subdivide en diferentes capas a su vez:

capas de la piel

 

  Queratinocitos. Son los productores de queratina, tienen la función de protección física e impermeabilización de la piel.

  Melanocito. Aquí encontraremos la melanina, encargada de darnos el color a la piel y proteger de los rayos UV.

  Células de Langerhans. Forman parte de nuestro sistema inmunitario y su función es la de destruir posibles microbios.

  Células de Merkel. Son las células sensitivas, nos proporcionan el sentido del tacto.

 

La dermis es la capa que continúa a la epidermis. Consta de dos partes: dermis papilar, donde se encuentran las terminaciones nerviosas, y dermis reticular, la que proporciona el soporte de la piel. Formando parte de esta, encontramos:

 

Colágeno. Aporta el soporte, fuerza y rigidez de la piel.

Elastina. Encargada de aportar la elasticidad

Ácido hialurónico. Son glucosaminoglucanos cuya función principal es retener agua, para aportar suavidad, hidratación y volumen.

¿Por qué debo exfoliar mi piel?

 

La piel tiene una gran capacidad natural para renovarse pero, con el paso del tiempo, esta capacidad se va reduciendo y con ella la aparición de arrugas, manchas, falta de firmeza, falta de luminosidad y otras imperfecciones.

La buena noticia es que podemos darle a la piel esa renovación que necesita, a través del peeling o exfoliación. Se trata de un procedimiento cosmetológico que nos ayuda a modificar el estrato córneo de la piel, lo que solemos llamar “piel muerta”, y eliminarla para que la piel luzca más bonita y, a la vez, más fuerte.

Está indicado en el tratamiento de acné, cicatrices, fotoenvejecimiento (envejecimiento fomentado por el sol), manchas e imperfecciones.

¿Qué diferencia tienen los AHA y BHA?

 

Los AHA funcionan en la superficie de la piel y son solubles en agua. Actúan descomponiendo el “pegamento” que mantiene unidas las células superficiales.

Son los preferidos de las pieles normales a secas y dañadas por el sol, ya que favorecen los factores naturales de hidratación de la piel.

Son ácidos que se encuentran de manera natural en los alimentos, algunos tan conocidos como el ácido glicólico, que se extrae de la caña del azúcar y otros menos conocidos como el ácido azelaico (proviene de trigo, centeno y cebada), el ácido mandélico (almendras) o el ácido malico (en frutas como las manzanas).

 

Los BHA son liposolubles, por lo que penetran en los poros en lugar de actuar a nivel superficial.

Son los elegidos por las pieles normales a grasas, propensas a imperfecciones y poros dilatados.

Este tipo de ácidos tienen propiedades calmantes de la piel, por lo que son lo suficientemente suaves para pieles sensibles propensas a enrojecerse y/o rosácea.

El más conocido es el ácido salicílico, cuyo origen natural es la corteza de sauce y su principal función es eliminar la capa superficial de la epidermis y limpiar los poros en profundidad, ya que tiene la capacidad de penetrar en el poro y exfoliar dentro, así como en la superficie de la piel. Por esto, es eficaz para reducir los brotes de acné y puntos negros. A su acción exfoliante se le unen las propiedades de antiinflamatorio y antibacteriano.

El ácido salicílico puede ayudar a minimizar la apariencia de un tono de piel desigual y mejorar arrugas, cicatrices y otras imperfecciones de la piel.

Aunque la función de los hidroxiácidos es bastante similar en cuanto a resultados finales, podemos resumir en:

      AHA:    Pieles normales a secas. Despigmentantes, antiarrugas, suavizan la piel, hidratan y aumentan la luminosidad.

      BHA:   Pieles normales a grasas. Limpian el poro y regula el sebo, antiinflamatorio, minimizan la aparición de granos y eliminan pequeñas líneas de expresión y/o cicatrices.

¿Cómo los incorporo?

 

Los alfahidroxiácidos (AHA) suelen irritar al principio debido a su bajo pH, de hecho es bueno que al principio «piquen» un poco. Hay que ir aumentando su uso gradualmente, para que la piel se adapte y tolere.

Lo mejor para empezar es utilizarlo de noche, 2-3 días a la semana y pasar a días alternos. Cuando tu piel tenga tolerancia, puedes utilizarlo 3 noches seguidas y descansar otras tres. Y siempre fotoprotector a la mañana siguiente.

Evita aplicarlo en las zonas finas, como es encima del labio y el contorno de los ojos.

Si notas la piel tirante, puedes utilizar una crema hidratante dejando unos 15-20 minutos de reposo al ácido.

nota

¿Un truco?

Si haces tu rutina de noche, limpia bien el rostro antes de cenar y, bien seco, utiliza primero tu contorno de ojos (es una buena manera de delimitar el área y que el ácido no penetre en esta zona) y emplea el ácido. Si a la hora de irte a la cama, notas la piel un poco tirante, aplica tu crema hidratante ¡y a dormir!

 

Y recuerda que SIEMPRE debes utilizar protección solar alta (SPF50) por el día y renovarla a lo largo de la jornada, ya que los ácidos renuevan tu piel por lo que esta se queda desprotegida.

Concentraciones y eficacia de los ácidos

 

La eficacia de un hidroxiácido, la manera de utilizarlo y la tolerancia en la piel va a depende de diversos factores como: concentración, pH y tamaño de molécula.

A menor pH, más eficacia pero peor tolerancia. Y cuánto más pequeña sea la molécula, más eficaz.

Por ejemplo, el ácido glicólico es el más pequeño de todos, por lo que penetra más rápidamente y puede irritar más rápido también.

La concentración máxima permitida a la venta en farmacias de AHA es del 10% y a pH entre 3.5 y 4.2 para evitar irritaciones

 

Ejemplos de venta en farmacia:

 

GH AHA Peeling Serum de Gema Herrerías

GH Loción S-azelaic (azeloglicina y ácido salicílico)

Neostrata Resurface de Cantabria Labs

The ordinary ácido glicólico 7%

Bioderma Sébium Night peel

 

 

Y tú, ¿ya has incluido los hidroxiácidos en tu rutina de belleza?